Tributo



Bendita seas, sierva fiel eres tú, agradezco con toda mi alma tu existir, gracias por estar ahí siempre para mí porque eres tú mi lenguaje para expresarme cuando emociones inefables me invaden…Regalo del cielo para los mortales, río en el que mi corazón se desborda cuando sonrío, cuando lloro…me transportas a cualquier lugar donde la imaginación me quiera llevar.
Tienes el poder de penetrar en las fibras íntimas de mi ser donde las palabras no alcanzan.
Bendita seas por tanto descanso que das a mi alma, porque eres mi vehículo hacia dimensiones celestiales, viajando en ti al futuro y al pasado…a la eternidad.
Me haces volar, me haces soñar, me haces orar, me haces gritar, denunciar le verdad, la inconformidad, y sobre todo el amar…eres mi confidente, mi compañía, mi cómplice…quien conoce mis secretos, mis ilusiones y mis decepciones.
No sé qué haría sin ti…con Alejandro y con todos tus amigos repito: Larga vida a la música a su majestad, que Dios guarde a la música en su inmensidad…

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