“No tocar en aquel amor imposible en peligro de muerte en el suspiro de aquel momento sublime que aleja los lamentos. Cómplices los dos en pensamientos que hacen dudar de ir más allá.

En el calor que quema ante la sublime cercanía en la hoguera de los deseos entre suspiros que emergen con placer. Donde el resuello perfuma y acaricia sin tocar la piel que ha de hervir por amor.

Donde las manos impetuosas vibran por querer descubrir aquella suave piel temblorosa. Se sienten las ansias que desborda toda razón nublando la conciencia que se desvanece ante las apetencias.

Probar la dulzura del vino que inunda su boca que ansia poseer aferrado a su cuerpo con pasión. Él sabe que la tendrá cuando ella quiera despojarse de todo pudor que arrebata los sentidos con candor.

En el fuego de las tentaciones se han de dejar llevar sin lamentaciones han de echar más leña a la caldera del alma que los seduce aún en la distancia. Se anhelan, se necesitan, se tocan sin tocar más nada.

Y se posesionara de ella desnudando aquel mundo ansiado y peregrinara por sus caminos con lentitud. Desatando la tormentosa pasión de su ávido corazón. Traspasando cada frontera al hacer el amor…”(Héctor Duran, Derechos Reservados, Chile)

*No Tocar, Óleo de Jack Vettriano de Inglaterra *

(Héctor Duran, Seudónimo de Hugo Javier Quilodrán)

 

Óleo de Jack Vettriano de Inglaterra