Cuando los adultos de hoy leíamos en nuestros libros de Historia de la Secundaria sobre las hechos aberrantes de la Primera y Segunda Guerra Mundial, incluyendo aquél fatídico ataque con bombas atómicas a cargo del Enola Gay provocando más de 246 000 muertes, pensábamos que esos eventos eran el límite de la capacidad humana para destruir a su prójimo. ¡Qué ilusos éramos en aquél entonces!.

Durante los días más recientes, se ha convertido en una práctica común escuchar o leer en cualquier tipo de emisión noticiosa, en radio, televisión y prensa escrita y digital, sobre eventos que hablan de una deshumanización mundial alarmante pero sobre todo, creciente.

La represión, los conflictos bélicos, los desastres naturales y la violencia, son los principales factores para que el planeta viva la peor crisis humanitaria desde el periodo de 1939 a 1945. En el último año, según datos dados a conocer por la Organización de las Naciones Unidas, han tenido que migrar a otros países principalmente a causa de la hambruna, las guerras civiles y religiosas, y el terrorismo que enfrentan día con día, sin olvidar la búsqueda de mejora económica, como sucede en nuestro país con el famoso “sueño americano”.  Sin embargo, no es Estados Unidos la única opción de migrar a un sitio con mayores ofertas de mejora de vida; Europa está siendo invadida diariamente por miles de migrantes que escapan de África como resultado de la represión y la violencia que viven gracias a la existencia de rebeliones y terroristas, como en Nigeria, por mencionar un caso.

Ni mencionar la interminable guerra en la Franja de Gaza, donde Israelitas y Palestino continúan con una batalla milenaria que parce no tener fin y que ha acabado con la vida de miles de ancianos, mujer y niños, y con un muy buen negocio para los países fabricantes de armas.

Los casos de pederastia en las agrupaciones religiosas, no solamente las católicas, han arreciado en los últimos años, y cada vez son más los casos denunciados de sacerdotes o pastores que abusan de niños, sin mostrar el menor escrúpulo ni remordimiento. Y justamente cuando el Nuncio polaco Josef Wesolowski, acusado y arrestado en su propio domicilio,  se convertiría en el primer caso de un alto mando de la Iglesia católica en ser juzgado y castigado por denuncias de abuso sexual contra menores, el destino (quiero pensarlo así), le ofrece la salida de la muerte por “padecimientos no especificados”.

En Austria, 50 migrantes fueron encontrados muertos dentro de un camión abandonado, y entre los que se encontraban niños, y personas de diversas etnias y edades como parte de las luchas separatistas al interior de algunos países cercanos, mientras que los decesos por naufragios en navíos improvisados provenientes del norte de África van en aumento registrando en promedio la cifra de 150 personas muertas por evento, y a pesar de ello, la cantidad de migrantes que intentan llegar a Europa es hasta un 40% más que en 2014, según datos de la propia ONU.

Ucrania, presenta una guerra civil desde hace año y medio; donde la intervención de otros países como Rusia, no hacen más que agravar el conflicto e incrementar diariamente el número de civiles muertos o heridos.  En Venezuela, bajo el pretexto de la “operación para liberar al pueblo”, existen documentados momentos en que la propia policía local asesina con tiro de gracia a los civiles venezolanos en plena calle con pretexto de tratarse de presuntos criminales, hechos que vienen ocurriendo desde el mes de julio pasado.

México, por su parte, es la muestra total del pisoteo del hombre por el hombre… las historias son diversas pero igualmente trágicas:

1.- La noche del viernes 26 de septiembre policías municipales de Iguala se llevaron vivos a estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa. Según las investigaciones fueron policías municipales coludidos con el cártel Guerreros Unidos los responsables del ataque lo que dejó un saldo de seis muertos, 25 heridos y 43 desaparecidos.

2.- En Tlatlaya, Estado de México, la madrugada del 30 de junio ocho militares mataron a sangre fría a 22 civiles, entre ellos dos adolescentes, que se habían rendido después de un enfrentamiento armado en el que habían muerto otras siete personas.

3.- Miles de migrantes que cruzan el país, son capturados por grupos delincuentes en las zonas fronterizas, secuestrados con fines de obtención de dinero proveniente de Centro América de sus familiares, explotados laboral y sexualmente, asesinados y enterrados en fosas clandestinas.

4.- En el Estado de Puebla y Tlaxcala, los temas de feminicio y la trata de blancas y sus cifras crecientes, son un insulto a lo que llamamos vida civilizada, fuera del contexto que se esperaría del hombre en este siglo.

Todo sin mencionar las más de 60 mil muertes que la delincuencia organizada ha causado en el presente mandato federal y, peor aún, las circunstancias en que estas se dan.

Lamentablemente, tanto en Europa, Medio Oriente y América Latina, los asesinatos masivos quedan impunes o con penas irrisorias por falta de elementos de condena.  Pero más triste es, escuchar a un loco aspirante a gobernante del país más poderoso del mundo, manifestar su repudio hacia seres humanos que han migrado a lo que él llama “su país”.

Sí, la humanidad está perdiendo la cualidad de Ser Humano, porque de ello, no nos queda mas que el nombre.