Fallos técnicos y humanos causaron el accidente del cohete Protón-M


El accidente sufrido por el cohete portador Protón-M tuvo gran repercusión en los círculos científico-técnicos de Rusia. Extraoficialmente se mencionan diversas variantes de lo ocurrido: despegue antes de tiempo, confusión con las bornas de los sensores de las velocidades angulares. Pero los especialistas dudan de cada una de las versiones.

El Protón-M, que llevaba a bordo tres satélites GLONNAS a los doce segundos del lanzamiento se desvió de la trayectoria, luego de la tobera empezó a salir humo negro, se produjo la desconexión de emergencia de los motores y después de desintegrarse explotó. Se abrió una investigación penal por el accidente. De acuerdo con una de las versiones principales, aunque extraoficial, el factor principal del accidente de debió al factor humano: los sensores de las velocidades angulares fueron conectados incorrectamente. Pero la veracidad de esta afirmación suscita grandes dudas al académico de la Academia de Cosmonáutica de Rusia Tsialkovski, Alexánder Zhelezniakov:

–En el momento del lanzamiento del cohete una gran cantidad de parámetros estan bajo control para que el vuelo sea adecuado y controlable. Si las indicaciones de los sensores divergen de lo que se introdujo en el sistema de guiado, este sistema de alguna manera debió arregalr  ese defecto, ya sea variando la potencia de los motores o controlando los timones. Si este sensor fue conectado incorrectamente, ahora supuestamente cunde la versión de que es muy posible que sus indicaciones afectaron el funcionamiento del sistema de guiado. Esta es una causa supuesta, hasta ahora, la comisión no la menciona, hasta el momento, son rumores, porque aún se está investigando el desperfecto, y todavía no se sabe cómo algo semejante pudo haber ocurrido.

Tampoco se sabe cómo empezó la ignición del motor de la primera fase, a consecuencia de la cual de la tobera empezó a salir humo negro. Pero el analista de la revista Nóvosti Kosmonávtiki (Noticias de la Cosmonáutica), Ígor Lísov, no es propenso a pensar que el humo sea la señal de cierto defecto:

–Si el cohete despegó, eso significa que la fuerza de tracción del motor superó las setecientas toneladas que pesa la nave. Despegó a una velocidad normal. Al respecto se puede juzgar por el normal funcionamiento de los motores en el momento del despegue. Por lo que concierne al humo, éste aparece durante todos los despegues del Protón.

Otro cohete Protón-M sufrió una catástrofe similar en 2010. Entonces la causa del accidente fue asimismo el factor humano: en el tanque de combustible del sistema de impulso se echó una tonelada y media más de oxidante de lo necesario. Ígor Lísov reflexiona sobre quién es el culpable de estos lamentables fallos de la industria espacial:

–Los cohetes Protón son fabricados no solo para los GLONASS, también son utilizados en los programas comerciales. Y en los últimos años se destacó una particularidad nada buena. Los lanzamientos con fines comerciales, por lo general, resultan ser más exitosos que los lanzamientos efectuados en interés del Estado. O sea que la cantidad de accidentes que se producen en el marco de nuestro programa nacional es superior a los relacionados con los programas comerciales. Y no se trata del propio Protón, sino, por lo visto, de la actitud de la gente hacia el trabajo que realiza.

 Las pérdidas ocasionadas por el fallido lanzamiento superan los doscientos millones de dólares. El Gobierno de Rusia tomó bajo severo control la marcha de las investigaciones, cuyos resultados deben anunciarse próximamente y entonces se conocerán las verdaderas causas de la explosión del cohete Protón-M.

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