Artesanos mayas guatemaltecos exponen productos que exportan a Europa y EE UU


Artesanos mayas guatemaltecos exponen hoy en la Plaza de la Constitución, en el Centro Histórico de la capital, los productos elaborados a mano, la mayoría dentro del núcleo familiar, que exportan a mercados de Europa, Colombia y Estados Unidos.

 

Apoyados por el Ministerio de Cultura y Deportes como parte de la Conmemoración del Día Nacional e Internacional de los Pueblos Indígenas que se celebra cada 9 de agosto, más de 10 artesanos de jade, plata, cerámicas y telas típicas, entre otros, hacen una demostración a los visitantes del festival que concluye este viernes.

 

Originaria de Santo Domingo Xenacoj, en el departamento occidental de Sacatepéquez, María Farelo ofrece artículos típicos como aretes y mantas que elabora en su casa junto a su mamá, Gloria Estela García.

 

Los productos, señaló, se venden en el mercado de la localidad, pero también lo hacen con base en pedidos de los clientes.

 

En declaraciones a la Agencia Guatemalteca de Noticias (AGN), Farelo dijo que su progenitora es una experta en el arte culinario, sobre todo del pulique, una comida popular que se elabora a base de masa de maíz, tomate, miltomate, chile pimiento y carne de res.

 

Los trajes distintivos también están presentes en el festival, Héctor Daniel Azurdia exhibe los güipiles que son confeccionados en Aguas Calientes, Antigua Guatemala.

 

La elaboración de cada uno puede llevar de 5 a 6 meses porque se hace de forma artesanal y su valor es de hasta 6.000 quetzales (765,30 dólares), refiere este orgulloso artesano.

 

Los productos serán utilizados como modelos en el Festival Latinoamérica que se celebrará a finales de agosto en la ciudad estadounidense de Los Ángeles, donde también harán una demostración de la danza con el grupo “Corazón de la Tierra”.

 

Valores chapines

 

Los ponchos de Momostenango, en el departamento noroccidental de Totonicapán, que confecciona Teodoro Xiloj en sus 13 telares en los que emplea a 30 artesanos, llegan hasta los mercados de España, Alemania y Estados Unidos.

 

Xiloj dijo que la empresa la inició hace tres décadas, y desde hace 25 años, a través de intermediarios, realiza exportaciones al extranjero.

 

Detalló que un poncho puede valer hasta 275 quetzales (35,07 dólares), mientras que los chalecos típicos 125 quetzales (15,94 dólares).

 

Las cerámicas de barro están representadas por la Asociación de Mujeres Artesanas de Santa Cruz Chinautla, integrada por 28 mujeres.

 

Onesina Velásquez explicó a la AGN que el festival representa una gran oportunidad para que los visitantes hagan pedidos de sus productos, en su mayoría floreros decorados, que cuestan 60 quetzales (7,66 dólares).

 

El festival, que incluye presentación de grupos artísticos, es con motivo del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, decretado por la Asamblea Nacional de las Naciones Unidas.

Fuente: AGN

Previous Vende a su novia por Mercado Libre
Next Se inicia feria que coloca 18.600 empleos a disposición de jóvenes

Compartir este contenido o comentar