“Soy un hombre que frente a ti se sienta de cerca y cuando tan dulcemente hablas te escucha hasta con su sombra. Y cuando ríes tan seductora, mi corazón es agitado en mi pecho.

Miro hacia ti un instante y de mi voz muda e impávida se ha quedado eso es un hecho. La lengua queda inerte y un sutil fuego, bajo la piel fluye ligero despertando mil sensaciones.

Y con mis ojos vibrantes ante tal sentimiento, sin dejar de ver tus encantos por ningún momento. Me desborda el sudor, todo ápice de carne invade en gotas de roció en el anhelo de tú amor.

Suspiros en casi silenció emergen a voluntad en el anhelo de amarte en libertad. Quisiera ser aquel andinista que sube hasta las cumbres de tus erguidas y turgentes altivas cordilleras.

Un suave espasmo,un temblor, y más pálido me vuelvo que la hierba en invierno. Te ansió con ropa y desnuda también, así son aquellos sueños que la razón omite dar su opinión en placer.

Tan Sensual, en alegría que son tus virtudes, así sin importar los años que aquellos que tengas y menos no seas figura de gran belleza. Porque aquella va en tú interior siempre bella.

Así sentado junto a ti, respiro el perfume que emana de tú piel, aquella tan suave, delicada anhelada. A ti mis letras van a donde las llevan la luz brillante que es mi hogar donde estas tú…”(Héctor Duran, Derechos Reservados de Autor, Chile)

*A Ti, Óleo de Suchitra Bhosle de la India*
(Héctor Duran, Seudónimo de Hugo Javier Quilodran)